Esta ciudad esconde un terrible secreto: es el basurero del mundo

Quien soy
Elia Tabuenca García
@eliatabuencagarcia
Autor y referencias

Contaminación plástica. En Malasia, hay una ciudad que está literalmente asfixiada por los desechos plásticos. Se habla de 17 mil toneladas de basura que esparcen un olor nauseabundo y tóxico en el ambiente.

Está a punto de acabar atropellado, su madre lo salva

Contaminación plástica. En Malasia, hay una ciudad que está literalmente asfixiada por los desechos plásticos. Se habla de 17 mil toneladas de basura que esparcen un olor nauseabundo y tóxico en el ambiente.





Probablemente no lo sepas, pero Malasia se ha convertido en los últimos años uno de los vertederos de plástico más grandes del mundo, esto se debe a que importa residuos de diferentes países (incluidos los europeos), obviamente con fines económicos. Hablamos en concreto de Jenjarom, una ciudad que últimamente es sinónimo de basura.

Las fábricas de reciclaje ilegales queman plástico en varias zonas y en el mayor sigilo pero el olor, puntual como un reloj, despierta todas las noches a los desafortunados ciudadanos que se ven obligados a respirarlo.

Según cuenta la BBC en un reportaje, el olor que se esparce por la ciudad malaya sabe a goma quemada, es acre y escoce en los pulmones.

Pero, ¿cómo se llegó a este punto? La culpa de China (¡por así decirlo!) ha sido desde 2017 que este país prohibió la importación de plástico del extranjero que se creó un gran problema, especialmente para los Estados Unidos, Japón y el Reino Unido que en ese momento no sabían más dónde. poner las toneladas de residuos plásticos que producen cada año.

He aquí entonces que Malasia trata de aprovechar esta oportunidad sin preocuparse por el medio ambiente y pensando más bien en la gran oportunidad económica. Para atrapar la pelota está la ciudad de Jenjarom, cerca del puerto de Port Klang, el más grande de Malasia, hoy punto de entrada de la mayor parte del plástico.

Las cifras de residuos plásticos en Malasia y las consecuencias para los ciudadanos

Solo de enero a julio de 2018, alrededor de 754 toneladas de desechos plásticos importaron al país y acuden a fábricas ilegales de reciclaje de plástico que han olfateado la oportunidad.


El Consejo de Estado, en el distrito de Kuala Langat (al que pertenece la ciudad de Jenjarom) ha identificado 33 fábricas ilegales, unas cercanas a plantaciones de palma aceitera y otras más cercanas a la localidad.


Los desechos plásticos generalmente se reciclan en gránulos, que son gránulos de plástico de varias formas que luego se pueden usar para producir otros tipos de plástico. Desafortunadamente, no todo el plástico se puede reciclar y aquí es donde entran en juego las plantas de reciclaje ilegales.

En lugar de enviar el plástico no reciclable a los centros de acopio correspondientes, lo que obviamente cuesta mucho, estas plantas lo queman o lo entierran.

Los residentes no se dieron cuenta de la situación de inmediato, sino solo después de un tiempo cuando empeoró y comenzaron a notar, además de olores persistentes que les impedían dormir, también síntomas fuertes como tos persistente (incluso con coágulos de sangre), ardor en los ojos, erupciones y más.

Un envenenamiento lento pero constante es básicamente al que se ven sometidos los habitantes de la zona, obligados a respirar compuestos cancerígenos y muchas veces inconscientes o impotentes ante esta situación.

De hecho, demasiadas personas desconocen lo que está sucediendo y los posibles efectos secundarios.

El vídeo que puedes ver a continuación muestra la trágica situación de los residuos plásticos que vive Malasia y cómo los activistas locales luchan por el derecho a la salud y a un medio ambiente no contaminado.

¿Cuál puede ser la solución?

El gobierno de Malasia ya ha cerrado las 33 fábricas ilegales en Jenjarom y está tratando de identificar a los distintos terratenientes que permitieron su creación. De esta manera la mayor parte de los humos tóxicos han desaparecido. Sin embargo, el problema del plástico está lejos de resolverse.


Las 17 mil toneladas de basura de hecho siguen ahí y en particular hay un sitio que solo contiene 4 mil toneladas, un lugar donde, paradójicamente, cualquiera puede empezar a caminar.


En definitiva, una montaña de basura que equivale a casi el doble del peso de la Torre Eiffel.

¿Qué hará Malasia con todo este plástico? Hay varias opciones. Lo más rentable sería enviarlo a una planta de cemento que quemaría el plástico para generar calor. Sin embargo, una solución costosa para el gobierno que debería llevarlo lejos.

En resumen, no está claro dónde terminará toda esta basura. El problema es mucho más amplio dado que las fábricas podrían "resucitar" en otras ciudades de Malasia.

La única solución posible parece ser prohibir el uso de este material en su totalidad (lo que es muy poco probable que suceda) o al menos definir regulaciones más estrictas sobre la importación de plástico a Malasia.

Lea también:

  • Transformar toneladas de residuos plásticos en gasolina y diésel de baja contaminación ya es posible (y sin incinerar).
  • Shock plastic: 10 imágenes de National Geographic que todo el mundo debería ver (además de la portada)
  • Isla Henderson, un paraíso perdido sumergido en plástico (FOTO Y VIDEO)

Añade un comentario de Esta ciudad esconde un terrible secreto: es el basurero del mundo
¡Comentario enviado con éxito! Lo revisaremos en las próximas horas.